Cuando supe de esta carrera llevaba entrenando poco más de un mes, y lo mas que había corrido de forma continua eran apenas 5 km, desde primer momento lo vi como un reto que debía superar con el mayor gusto, pues siempre había mirado con admiración a los maratonistas.. y sabia que algún día jugaría a serlo.. y esta era la oportunidad. También sabía que para lograrlo tendría que tomar más en serio los entrenamientos..
Para ese entonces mi mayor preocupación era llegar en buena forma, por lo que mis entrenos los dedicaba a aumentar mi resistencia.. Con la idea de mas adelante preocuparme por el ritmo de carrera.
En ese mes salí a correr de tres a cuatro veces por semana, en la penúltima (es decir faltando dos para la carrera) aumente la intensidad y la ultima..descanso.. así llegue a Marabana 2008.
Tercer domingo de noviembre, al fin llegaba el día esperado, me sentía bien físicamente y la mentalidad.. mas que positiva, sabía que podría lograrlo, pero tenía curiosidad por ver en qué tiempo podría hacerlo.
Salimos bien temprano de la universidad, dos guaguas llenas de corredores, alumnos y profes todos con la misma ilusión.
En la línea de arrancada, vi muchas cosas que ahora me son normales cuando voy a una carrera, pero para aquel entonces me impresionaron, muchos corredores extranjeros venían a correr en grupos, como en familia y también personas de avanzada edad, la gran mayoría a correr 21 km, y ahí estaba mi próximo reto deportivo.. correr una Media Maratón!!!.
Comencé la carrera con muchos deseos y mucha fuerza, el malecón habanero estaba envidiable para correr, el mar estaba picado y en ocasiones te caía el roció de alguna ola… Los primero 5 km los hice en 22 min, por mucho mi mejor tiempo… en lo adelante vinieron algunas cuestas que me hicieron aflojar un poco, pero termine la carrera a todo tren… Al final unos 48 minutillos..
No se puede expresar con palabras lo que se siente al pasar por la línea de meta, en ese momento vienen a la mente todas las horas de entreno y de esfuerzo dedicado al deporte.. algo superado ampliamente por la sensación de saber que lo logre.