En un lejano pueblo, estaba una casa abandonada. Cierto día, un perrito en busca de refugio entro por un agujero, subió las viejas escaleras y topo con una puerta entreabierta.  Para su sorpresa el cuarto estaba lleno de perritos que lo observaban fijamente como él los miraba.  Movió la cola y levanto las orejas y todos los perritos hicieron lo mismo.

- ¡Qué lugar tan agradable!!!   ¡Voy a venir a visitarlos!

Tiempo después otro perro callejero entro y encontró el mismo cuarto. A diferencia del primero, este se sintió amenazado, porque todos lo miraron de manera agresiva. Gruñó y todos gruñeron. Cuando abandono el sitio pensó:

- ¡Qué lugar tan horrible!!!   ¡Nunca más volveré!

Mientras se alejaba, podía leerse en la fachada: “La casa de los mil espejos”

Los rostros son espejos, muestra siempre tu cara interior. El reflejo de gestos y acciones se proyectara en los demás.

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